Aprovechemos nuestros… ¿defectos?

Elogio de la imperfección.

Aprovechemos nuestros ¿defectos? para abrir la mente, buscar posibilidades, cambiar, crecer.

Leí por ahí el texto anónimo que sigue...

«Quise imaginar lo que sería mi vida siendo un ser perfecto: sin tristezas,  vacíos, ni necesidad de amar y sentirme amado, teniendo todo a mano para alcanzarlo sin el más mínimo esfuerzo, siendo poseedor de una imagen y figura perfectas ante los ojos de los demás; sintiendo el poder en mis manos…

¿No es acaso lo que anhelan casi todos los seres humanos? Y después de imaginarlo me di cuenta de que estaba en una pesadilla. Corrí al espejo y dije con alivio: No soy perfecto, ¡gracias a Dios!.

«Si no me equivocara jamás tal vez no podría entender los errores que también cometen quienes me rodean, viviría juzgándolos y me quedaría en soledad porque no encontraría a nadie que me pudiera igualar. Si mi imagen y figura fueran perfectas nadie sabría quién soy realmente, me valorarían sólo por mi apariencia; tal vez me convertiría en un esclavo de lo superficial queriendo encontrar la fórmula de la eterna juventud para no envejecer jamás.

Si no tuviera vacíos no tendría necesidad de amar y de sentirme amado, sería una persona indiferente a las emociones, y eso me aterra. No puedo siquiera imaginarme la vida sin amor, sin experimentar esa necesidad de ser querido y ese enorme deseo de dar amor… Mi imperfección le da sentido a mi vida porque me invita a ser cada día mejor.»

Yo tampoco soy perfecto… ¡qué alivio! Eso me ayuda a cambiar, a abrir la mente, a buscar más posibilidades, a crecer a fuerza de ensayo y error. Precisamente como usted. No somos perfectos y aprovechamos ese ¿defecto? para repetir, repetir y repetir todo lo que nos cuesta. Seguimos probando distintos modos de comunicarle a usted lo importante que es su salud y lo buena que puede ser su vida si la cuida como uno de los bienes más preciosos.

También aprovechamos nuestra imperfección para analizar quiénes somos y queremos ser, dónde estamos y dónde queremos estar. Nos hace recordar  aquello que amamos y por lo cual trabajamos día a día.

A veces nos sentimos satisfechos con el camino transitado, y muchas veces no nos conformamos con el resultado. Pero lo importante es sentirnos entusiasmados con lo que tenemos por delante para aprender, disfrutar y compartir con otros.

Sigo creyendo que informarse, actualizarse y educarse son las bases indispensables para disminuir las diferencias, aunque no las suprima totalmente.

Si usted sabe qué necesita para mejorar su calidad de vida aceptará cambiar, podrá poner la parte que le corresponde y estará capacitado para exigirle su parte al responsable del resto.

Hoy le deseo que siga caminando, creciendo, probando, cambiando… Que use su imperfección como un motor que vale la pena mantener encendido para buscar, siempre, horizontes mejores.

Dr. Alberto Cormillot

2 comentarios
  1. Si esto es así. Todo lo expuesto anteriormente es muy cierto, hay momentos desesperantes, donde llegamos al limite! pero debemos seguir adelante, con perseverancia!, conformidad!, esperanza!…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Entrada Anterior

7 Pasos Contra la Mala Digestión

Próxima Entrada

El azúcar y sus efectos no tan dulces

Entradas Relacionadas