Ataque cerebral: Todo lo que hay que saber

Por qué se da cada vez con más frecuencia en personas jóvenes. Cómo prevenirlo y qué hacer frente a los síntomas.

El ataque cerebral, que muchos consideran terreno exclusivo de las personas de más de 50 años, es cada vez más común en gente joven, de entre 15 y 45 años. Pero, lejos de alarmarse, hay que considerar cómo se puede prevenir y saber cómo detectar los primeros síntomas.

El Doctor Ignacio J. Previgliano, jefe de Unidad de Neurointensivismo del Hospital Fernández y Presidente Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, explica que si bien los síntomas son similares en una persona joven que en otra mayor, las causas son diferentes.

Pero primero hay que esclarecer un punto importante sobre el ataque cerebral. Hay dos tipos de ataque: el isquémico (falta de sangre por vaso tapado) y el hemorrágico. Las causas del ataque cerebral isquémico son bastante más variadas y representan un desafío para el neurólogo. Se da por cardioembolia en el 30% de los casos (problemas en válvulas cardíacas), arteriosclerosis precoz en el 25% (factores de riesgo vascular), vasculopatía no arteriosclerótica en el 20% (disección arterial extracraneana producida por drogas de abuso como la cocaína en cerca del 10% en casos de jóvenes), alteraciones de la coagulación en el 10%, y un 20% de casos indeterminados. La mortalidad rodea un 20% en los casos isquémicos y un 35% en los hemorrágicos.

Los síntomas de un ataque son la aparición súbita y brusca de debilidad en una parte del cuerpo, imposibilidad para hablar o entender, dificultad en la marcha o el equilibrio, ceguera de uno o en ambos ojos y dolor de cabeza intenso.

Ahora bien, ¿qué hacer ante un ataque cerebral? Lo primero es llamar al sistema de emergencias público (911 o 107) o al de la cobertura médica. Si no hay alteraciones de conciencia, se puede ir directamente a un centro que tenga tomografía computada y capacidad de tratamiento fibrinolítico.

En la sala de emergencias se evaluarán las funciones vitales del paciente, se le hará una tomografía computada para diferenciar si trata de un ACV isquémico o hemorrágico, en caso de que sea el último se contactarán con un equipo de neurocirugía, pero si se trata de una isquemia y está dentro de las primeras cuatro horas y media, le indicarán una droga fibrinolítica (rTPA) que “destapa la arteria” destruyendo el coágulo.

Pasada esta etapa, se internará al paciente en una Unidad de Ataque Cerebral preferentemente y, de no haber complicaciones, será trasladado en aproximadamente cinco días a su casa o a un centro de rehabilitación. Se harán estudios acerca de la causa del ACV y se elegirá el mejor tratamiento para la recuperación.

Según el Doctor Previgliano, en la actualidad se están investigando nuevas drogas fibrinolíticas y factores neurotróficos con acción neuroprotectora como cerebrolysin, que promueven la regeneración neuronal.

Es importante distinguir entre ataque cerebral y ACV. “El ACV no se puede prevenir mientras el ataque cerebral sí”, dice Previgliano. Una de las razones por las que cada vez hay más jóvenes que sufren de ataque cerebral es por el aumento en el consumo de drogas como la cocaína.

Para prevenir un ataque, se pueden tomar ciertos recaudos como mantener una dieta sana (mediterránea), controlarse la presión, realizar actividad física (por lo menos tres veces por semana). Los controles médicos y una vida equilibrada son fundamentales para prevenir accidentes cerebrovasculares.

Fuente:Rouge.perfil

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