Aumentan las denuncias por discriminación por sobrepeso

Cada 48 horas se abre un expediente en el Inadi; el año pasado era uno cada cinco días

«Bueno, hija tenemos que bajar seis kilitos.» La frase que Fito Páez le habría dicho a su corista, Claudia Puyó, antes de echarla de su gira fue uno de los temas más comentados en las redes sociales esta semana. Quien la citó fue precisamente Puyó, que salió a denunciar públicamente que había sido víctima de discriminación. Contó que la convocaron, que le bajaron los tonos de las canciones, que después el propio Fito Páez le pidió con esa frase que bajara de peso para el show y que, por último, por mail la despidieron.

La denuncia de Puyó no es un hecho aislado. El sobrepeso es la segunda causa de discriminación más común en la Argentina, después de la pobreza, de acuerdo con los registros del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). Un dato que resulta significativo, ya que el 49,6% de la población argentina tiene problemas de sobrepeso u obesidad, según datos oficiales del Plan Nacional Argentina Saludable del Ministerio de Salud. Esto es, a pesar de que las personas con kilos de más son mayoría, siguen siendo estigmatizadas por el entorno social, laboral y familiar a causa de su aspecto físico.

Esta es, además, una situación que se acrecienta: de acuerdo con los números que aporta el Inadi, durante lo que va del año, se incrementaron las denuncias de discriminación por aspecto físico: mientras que en 2011 hubo una denuncia cada cinco días, en lo que va del año, hubo una denuncia de este tipo cada dos días. La discriminación laboral por razones de aspecto físico encabezan las denuncias.

«A los empleadores les asusta tener a cargo una persona con sobrepeso. Como también hay disponible mucha información, se sabe que la obesidad es la principal enfermedad crónica no transmisible a nivel mundial. Trae asociados problemas como colesterol alto, hipertensión, mayor predisposición al cáncer, problemas articulares, diabetes tipo 2. Además, hay una creencia generalizada de que alguien con sobrepeso tiene un rendimiento físico menor en el trabajo. Pero un gordito puede ser mucho más ágil que muchos flacos», explica la licenciada en Nutrición María Emilia Mazzei, miembro del consejo asesor de la Fundación Cardiológica Argentina.

«Sin embargo, hay una cuestión de respeto y de voluntad. Nadie puede poner a otro a régimen para adelgazar», agrega.

«Somos una sociedad obesofóbica, a pesar de que las personas con sobrepeso son mayoría. Pero es un tema difícil de abordar el de la estigmatización social por sobrepeso, porque está muy enraizado en nuestra cultura esa mirada peyorativa del gordo. En muchos casos, es una discriminación encubierta, no explícita. Es una mirada subvalorativa que también se encuentra en la misma persona que está excedida de peso respecto de sí misma», apunta Mónica Katz, directora de la carrera de Nutrición de la Universidad Favaloro.

La antropóloga Alexandra Brewis es investigadora de la School of Human Evolution and Social Change de la Universidad de Arizona, Estados Unidos. Actualmente conduce un estudio sobre la Fat-stigmatization. Para ello, realizó encuestas en diez países, entre ellos la Argentina. Según los resultados del sondeo en el país, los argentinos asocian una persona gorda a alguien feo y asexual. Lo definen como «indeseable» e incluso «holgazán», que carece de fuerza de voluntad, es irresponsable e inepto.

«La obesidad y el sedentarismo constituyen un problema para la salud. La solución no es una cuestión de voluntad, ni de ponerse las pilas o de cerrar la boca ni de aislarse ni de controlar, enojarse o reclamar. Hay que resignificar este problema individual como un problema colectivo, con sus múltiples causas: ambientales, socioculturales, familiares, psicológicas, metabólicas y hereditarias», apunta Irene Ventriglia, una de las autoras del libro Obesidad, otra mirada , presentado esta semana por el Servicio de Obstetricia del Hospital Italiano.

Prejuiciosos

  • Sobrepeso. Es la segunda causa de discriminación más común en la Argentina, según los registros del Inadi.
  • Un mal común. El sobrepeso o la obesidad afecta al 49,6% de la población, según datos del Plan Nacional Argentina Saludable, del Ministerio de Salud de la Nación.
  • Más denuncias. Mientras en 2011 el Inadi recibía una presentación de un afectado por discriminación por sobrepeso cada cinco días, en lo que va del año se registra una denuncia cada 48 horas.
  • Investigación. Según una encuesta hecha en el país por expertos de los Estados Unidos, los argentinos asocian a una persona gorda con alguien feo y asexual.

Fuente:lanacion.com.ar

Entrada Anterior

10 tragos para beber sin engordar

Próxima Entrada

Crean brazo robótico para alimentar a discapacitados

Entradas Relacionadas