Buenas ideas para volver a su peso después de las vacaciones

Si en estos meses descuidó su dieta, aproveche la energía de un buen descanso para corregir errores y planificar cambios. Recuerde que su salud no es un trabajo, sino la mejor inversión. Recomendaciones sencillas para encarar el año con todo.

vacaciones obeso

Si durante los últimos meses bajó los brazos y dejó que su dieta también se relajara, no caiga en la culpa y, en cambio, recurra a la acción. Lo pasado quedó atrás; ahora es momento de mirar hacia adelante.

Seguramente las vacaciones lo ayudaron a “recargar pilas”. Aproveche, entonces, esa nueva potencia para instalar con fuerza hábitos más saludables. Aquí van algunas sugerencias útiles:

* Acepte que las vacaciones terminaron.

Los kilos no llegan por arte de magia. El deseo de privilegiar el descanso y alejarnos de todas las obligaciones, tal vez hayan hecho que descuidemos la actividad física y nos refugiemos en opciones rápidas y sabrosas pero cargadas de grasa o azúcar. Todos tenemos derecho a un “recreo”, pero aceptemos cuando suena la campana.

* Amíguese con la balanza.

No piense en la balanza como un enemigo sino como el mapa que le indica dónde está hoy y a dónde quiere llegar. Elija un día para pesarse y descarte las excusas. Si tiene unos kilos de más, no se desespere: póngase como objetivo bajarlos y contrólese periódicamente.

* Pida ayuda profesional.

Si le resulta muy difícil bajar de peso, un nutricionista podría ayudarlo a cuidarse sin privarse innecesariamente. Deje de lado la vergüenza por la pancita o el temor a que lo “reten”. Ud. no es el único que se relajó durante las vacaciones, y los profesionales lo saben. Recuerde que su trabajo es ayudarlo a alcanzar un peso saludable.

* Haga un compromiso para todo el año.

Esta es una buena época para pensar en cambios. Renuévese con objetivos que estén a su alcance. Algunos ejemplos: practicar un deporte, inscribirse en un gimnasio, cocinar más liviano, hacer viandas saludables para llevar al trabajo, programar  las comidas para la semana, incorporar más frutas y hortalizas, o simplemente reducir la cantidad de grasa y azúcar de su alimentación habitual. Asigne fechas a los cambios y anótelos en su agenda.

* Inicie un programa de actividad física.

Muchas personas consideran a la actividad física como un trabajo pesado. Elija actividades divertidas como un deporte que disfrute, o salga a correr con su familia o amigos. Mientras más placentera sea la actividad, más posibilidades tendrá de sostenerla a lo largo de todo el año.

* Controle el estrés.

Volver de las vacaciones no significa necesariamente cargarse de preocupaciones. El estrés puede liberar sustancias que contribuyen a la acumulación de grasa en la zona abdominal, lo que no sólo afecta a su peso sino que aumenta el riesgo de sufrir ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares (ACV). Recuerde que para relajarse no es necesario estar a orillas del mar.

* Aleje las tentaciones.

Es posible que sus amigos o familiares estén todavía con “la cabeza en las vacaciones”. Aprenda a decir que no cuando las tentaciones pongan en riesgo su dieta.

Volver a cuidarse no tiene que ser un trabajo.
Este año invierta en su salud y obtenga los beneficios.

Fuente: http://www.drcormillot.com/

Entrada Anterior

La epidemia mundial de obesidad: relato de un fracaso

Próxima Entrada

Las dietas saludables pierden contra la comida chatarra

Entradas Relacionadas