Crece el número de donantes de órganos y cada vez hay más chicos trasplantados

Nuestro país lidera la lista de donantes por cada millón de habitantes en la Región. Historias detrás del trasplante

transplantes

La cantidad de trasplantes pediátricos igualó, en lo que va del 2013, al número de trasplantes realizados a niños en todo el 2012, mientras la cifra de donantes sigue creciendo, aunque eso no repercute aliviando los tiempos de espera en el caso de los adultos porque cada vez son más los que acceden a la posibilidad de un trasplante que les cambia la vida.

Estos son los datos manejados por el Centro Unico de Ablación e Implante de la Provincia de Buenos Aires (CUCAIBA) donde destacan el fuerte crecimiento experimentado por los trasplantes pediátricos como la tendencia más destacada registrada en los últimos meses, un fenómeno que atribuyen a casos resonantes de chicos que esperan un órgano, que conmueven a la sociedad y actúan incrementando la voluntad de donar.

Así lo indicó a este diario Adrián Tarditti, presidente del CUCAIBA, quien expresó que no pasa lo mismo en el caso de los adultos, ya que la voluntad de donar en el caso de personas mayores de edad permanece estable.

Los trasplantes y sobre todo los pediátricos, estuvieron en el centro de la atención de la opinión pública en los últimos días a partir del caso de Renzo, un nene correntino de dos años que padece una enfermedad que le impide el normal desarrollo del miocardio.

Renzo permanece desde octubre de 2012 conectado a un corazón artificial. La aparición de un donante permitió que lo operaran el último 2 de junio, en una compleja intervención que se extendió por más de 14 horas. Con todo, ayer el padre del pequeño comunicó a través de la red social Facebook que se presentaron problemas al desconectar al chico del respirador artificial y ahora se lo volvió a conectar al corazón artificial, al tiempo que volvió a la lista de espera del INCUCAI por un nuevo trasplante.

95 CHICOS EN LISTA DE ESPERA

Actualmente, sólo en la Provincia de Buenos Aires hay 95 chicos en espera de un órgano para poder ser trasplantados, según los datos manejados por el CUCAIBA. La mayoría de ellos (el 50%) esperan un riñón. La otra mitad se distribuye entre quienes necesitan un trasplante hepático, uno de corazón o uno de pulmón.

Los promedios de espera para los chicos que necesitan un riñón rondan los cinco años , aunque los tiempos se miden de manera diferente entre los chicos y los adultos.

Así, muchas veces se prefiere que los niños se dialicen hasta la mayoría de edad y recién entonces trasplantarlos, según destacó en diálogo con este diario el presidente del CUCAIBA Adrián Tarditti.

En el caso de los que esperan hígado, pulmón y corazón, los tiempos de espera pueden prolongarse durante más de un año.

Las patologías que explican la necesidad de los trasplantes cardíacos pediátricos son por lo general cardiopatías congénitas complejas y muy infrecuentes: se estima que afectan a un promedio de cinco chicos por año en la Provincia, cuando el número de nacimientos anuales en el territorio bonaerenses es de 250.000.

HISTORIAS DETRAS DE LOS NUMEROS

Detrás de todos estos trasplantes hay historias de rotundos cambios de vida, en la que chicos con patologías severas y riesgosas recuperan una vida normal.

Una de esas historias es la de Abril Pocai, una nena de Ensenada que nació con una malformación de las vías biliares que la llevaron a necesitar una compleja operación y once internaciones por infecciones a poco de nacer y llegar con el organismo muy deteriorado al trasplante cuando por fin se procuró el órgano necesario.

Abril hoy lleva una vida normal, cursa quinto grado, toca la guitarra y baila. Y hasta fue la cara de una campaña emprendida por el CUCAIBA para promover la donación de órganos.

Sus papás, Horacio Pocai (46 años, plomero y gasista) y Karina Ezquerra (40 años, docente), se encontraron con un mundo nuevo cuando tuvieron que enfrentar la enfermedad de su hija, lo que los llevó a unirse a otros padres en la misma situación y crear una entidad, la Asociación de Padres de Trasplantados Hepáticos, quienes se capacitaron en el CUCAIBA y hoy promueven la donación de órganos como “un acto de amor” al tiempo que se muestran muy agradecidos al equipo médico que permitió que su hija hoy tenga una vida normal. Lo único que a Abril le recuerda su odisea es un análisis de sangre que se tiene que hacer, por precaución, cada seis meses.

EN ADULTOS

Pero los trasplantes no sólo le cambian la vida a los chicos, sino también a cientos de adultos cada año en la región.

Según los datos manejados por el CUCAIBA, durante 2012 se superaron los 1.000 trasplantados entre quienes recibieron trasplantes de órganos y tejidos en la Provincia y este año se espera superar esa cifra,

Con todo, en el caso de los adultos, uno de los grandes frenos al crecimiento del número de trasplantes sigue siendo la negativa familiar a donar .

“Las respuestas en este caso son positivas sólo en un porcentaje que oscila entre el 30 y el 40%, explica Adrián Tarditti desde el CUCAIBA “y ese número, contrariamente a lo que pasa con el de los chicos, se mantiene estable”.

Con todo se incrementa el número de personas que manifiestan su voluntad de donar en la Provincia, que ya supera a los 1.100.000.

Al mismo tiempo, el crecimiento de la procuración se ve acompañado de un aumento de la cantidad de pacientes que acceden a las listas de espera, por lo que los tiempos hasta que se procura un órgano siguen siendo los mismos para los adultos y por ahora no logran reducirse.

Fuente:eldia.com.ar

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