Destacan importantes hallazgos que amplían los beneficios nutricionales del calcio y la vitamina D

Expertos del Cono Sur remarcaron que el papel de estos nutrientes va mucho más allá de una buena salud ósea, según la evidencia científica disponible.

vitamina-d calcio

No obstante, todavía es bajo su nivel de ingesta.
Buenos Aires, 11 de Abril de 2013.- El redescubrimiento del calcio y la vitamina D como nutrientes clave, más allá de los huesos, «ha abierto una nueva puerta en el mundo de la nutrición», señalaron expertos de Argentina, Chile y Uruguay reunidos recientemente en un Simposio donde se examinó la evidencia científica disponible sobre este tema.

Ocurre que a la luz de los últimos hallazgos internacionales, tanto el Calcio como la Vitamina D no sólo son esenciales (el déficit de estos nutrientes en la dieta tiene consecuencias importantes para la salud humana) e imprescindibles para la salud de los huesos, como ya se conocía, sino que también intervienen para mantener una adecuada presión arterial, reducen graves complicaciones del embarazo y contribuyen para sostener o reducir el peso corporal, entre otros beneficios que cuentan con comprobación científica.

El calcio y la vitamina D son dos nutrientes íntimamente relacionados, porque la segunda participa activamente en el metabolismo del calcio. Éste debe ser consumido diariamente, en tanto que, como la vitamina D se encuentra en escasos alimentos, si se requiere su suplementación puede hacerse con dosis diarias o intermitentes según lo prescriba el médico.

Durante el encuentro, organizado por el Instituto Danone del Cono Sur y el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI), el Dr. Esteban Carmuega, director del CESNI, explicó que «el Calcio y la Vitamina D son dos nutrientes en alguna medida únicos, porque el calcio es tan importante que el organismo cuenta con todo el sistema óseo como banco de reserva de este mineral, en tanto que la Vitamina D se sintetiza en la piel, requiriendo sólo la exposición a la luz solar. Y si bien hasta ahora siempre se asoció al calcio con la salud ósea, en los últimos 30 años la evidencia epidemiológica derivada de importantes estudios longitudinales prospectivos, permitió revalorizar el rol de estos nutrientes en la prevención de hipertensión arterial, la preeclampsia y la eclampsia (complicaciones del embarazo caracterizadas por hipertensión y albúmina en la orina), la salud oral, el cáncer de colon y probablemente el riesgo de obesidad».

No obstante, gran parte de la población del Cono Sur tiene déficit de estos nutrientes, por diversas causas. «La vitamina D, imprescindible para la salud ósea y por su participación en la regulación de la respuesta inmunológica, de la presión arterial y secreción de insulina, prevención de cáncer, etc., se forma principalmente por exposición a la radiación ultravioleta en la piel. Existe una alta incidencia de déficit de Vitamina D a nivel mundial. En el Cono Sur, la escasa luz solar en las latitudes más meridionales de nuestro continente, como la Patagonia y el Sur de Chile, ocasiona déficit en todas las edades (mayor en invierno). En el adulto mayor, al disminuir un 70 por ciento la formación en piel de vitamina D comparado con jóvenes, y en otros grupos de riesgo como neonatos y embarazadas, este déficit es muy importante en todas las regiones, lo que obliga a pensar en la importancia de la suplementación o fortificación con vitamina D», comentó la Dra. Beatriz Oliveri, investigadora del CONICET, Laboratorio Enfermedades Metabólicas Óseas INIGEM del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Por otro lado, «se ha demostrado que tanto en Argentina como en Chile y Uruguay, la ingesta de calcio es menor que la recomendada», según el Dr. Ricardo Uauy, profesor del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, quien está efectuando una revisión de los principales estudios poblacionales sobre este tema en la región.

«Alcanzar el aporte diario de calcio no debería representar un desafío muy difícil», comentó el Dr. José Belizán, médico especialista en Obstetricia e Investigador Senior del Departamento de Investigación en Salud de la Madre y el Niño del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS). «La ingesta necesaria de calcio es de alrededor de 1 gramo diario, lo que es fácil de lograr a través de una alimentación que incluya leche, yogur, quesos y derivados, que son la mayor fuente natural de este mineral”, sostuvo el especialista.

El Dr. Carmuega enfatizó que «en nuestro país, dos terceras partes de los escolares, adolescentes y adultos no alcanzan a consumir el calcio recomendado, debido principalmente a la baja ingesta de lácteos, principal fuente de este mineral».En cuanto a la mujer embarazada, el Dr. Belizán indicó que «diversos estudios han comprobado que la ingesta de calcio en las gestantes es baja; la mujer argentina ingiere en promedio 400 mg por día, menos de la mitad de lo recomendado”. Es por eso que «es preciso implementar estrategias alimentarias en estos tres países para aumentar el consumo de lácteos», coincidieron los especialistas.

Prevenir la mortalidad materna
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que diversos estudios clínicos confirmaron que a mayor ingesta de calcio en la mujer embarazada, menores son los trastornos relacionados con la hipertensión en el embarazo[1].La hipertensión representa una complicación en aproximadamente el 10% de los embarazos en todo el mundo, mientras que la preeclampsia y la eclampsia son las principales causas de la morbimortalidad materna y perinatal, produciendo hasta 40 mil muertes al año. En América Latina y el Caribe, los trastornos hipertensivos producen el 25,7% de las muertes en el embarazo1.

El Dr. Belizán explicó que “este hallazgo surgió a partir de una observación original que hicimos hace más de 30 años en Guatemala, donde las mujeres tenían baja frecuencia de hipertensión en el embarazo, así como de preeclampsia-eclampsia, y una alta ingesta de calcio. A partir de ello, hicimos una serie de estudios que comprobaron que una buena ingesta de calcio previene esta complicación del embarazo, lo que llevó a que en 2012 la OMS emitiera una recomendación con fuerte aval científico para que la mujer embarazada logre una ingesta adecuada de calcio a fin de prevenir la hipertensión arterial, la preeclampsia y la eclampsia en el embarazo”.

Se está investigando además si existe una relación entre mayor consumo de calcio en el embarazo y menor riesgo de hipertensión en el niño, ya que “los estudios que realizamos en nuestro país mostraron que en las madres que habían tenido una ingesta adecuada de calcio, sus hijos mostraron menores cifras de tensión arterial y menos frecuencia de hipertensión en la niñez”, comentó el Dr. Belizán. “Si se corroboraran estos resultados, podríamos afirmar que esta buena ingesta de calcio durante el embarazo prevendría además la hipertensión arterial en el niño, una afección cardiovascular que se asocia con morbilidad severa, peor calidad de vida, y mortalidad prematura”, indicó.

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