Enfermos del trabajo

Identikit de un problema bastante más frecuente de lo que imaginamos. Puede significar una barrera para el bienestar. Cómo detectar esta adicción y encontrar una salida.

Hidratacion-trabajo

La persona adicta al trabajo o workaholic ha convertido a esta actividad en el centro de su vida, de manera que el trabajo ocupa un papel preponderante que resta importancia a la familia, a la vida social y al ocio.

Más frecuente en el sexo masculino, esta adicción no suele ser reconocida directamente por quien la padece sino, por el contrario, es el entorno el que -reproches mediante- le hace notar que la dedicación al trabajo es excesiva.

Los adictos al trabajo viven en un estado casi permanente de agitación y agotamiento. En lugar de actuar eficazmente tienen predisposición a la irritabilidad y al apuro, con lo cual disminuye su capacidad de tomar decisiones.

¿Por qué este problema pasa desapercibido? Porque en general su desarrollo es funcional a los intereses laborales y comerciales: frente a metas exigentes, la dedicación de tiempo completo parece inevitable.

El proceso es gradual y comienza como una ambición profesional mayor a la media, que requiere de un esfuerzo también superior al promedio. La organización del tiempo empieza a girar en torno a la ocupación laboral hasta que ésta se transforma en el eje central de la agenda cotidiana.

Esta situación, con el tiempo, no sólo afecta la vida cotidiana y las relaciones sino que, además, interfiere en la producción. Como resultado de la ansiedad y el miedo, la calidad del trabajo se empobrece, en general la persona con adicción se torna menos creativa y entorpece la acción en los equipos de trabajo, todas sus tareas se vuelven impostergables y esto recrea un círculo vicioso que favorece el descuido de la salud.

Señales de alerta

Alarmas mentales
-Ansiedad e irritabilidad.
-Cambios repentinos de humor.
-Preocupación constante por el rendimiento laboral.
-Sensación continua de agobio, de no llegar a cumplir con todo.
-Sensación de vacío emocional, embotamiento afectivo.
-Riesgo de depresión.

Alarmas físicas
-Contractura muscular.
-Estrés.
-Dolor de cabeza.
-Insomnio.
-Defensas bajas.
-Riesgo de hipertensión y enfermedades vasculares.

Alarmas conductuales
-Aislamiento.
-Dificultad para delegar.
-Consumo de drogas y alcohol.
-Necesidad compulsiva de realizar listas de cosas pendientes.
-Dedicación creciente al trabajo.
-Incapacidad de estar sin trabajar durante un período prolongado sin experimentar las alarmas mentales.
-Progresiva desvalorización de otras actividades (sociales, familiares, deportivas).

Test: Detecte su riesgo de adicción al trabajo

Asigne a cada pregunta un número según el siguiente criterio: 1=Nunca, 2=A veces, 3=Muy seguido, 4=Siempre. Sume las respuestas y lea los resultados.

___1. Prefiero hacer las cosas por mí mismo antes que buscar ayuda.
___2. Me pongo impaciente cuando tengo que esperar a alguien o cuando lleva mucho tiempo hacer algo.
___3. Siempre tengo apuro y ando a contrarreloj.
___4. Me molesta que me interrumpan cuando estoy haciendo algo.
___ 5. Me mantengo muy ocupado y con varios asuntos pendientes.
___ 6. A veces llevo adelante varias cosas simultáneamente, almuerzo mientras escribo y hablo por teléfono, por ejemplo.
___ 7. Me comprometo con demasiadas cosas, probablemente más de las que puedo llevar a cabo.
___ 8. Me siento culpable cuando no estoy trabajando en algo.
___ 9. Es importante ver los resultados concretos de lo que hago.
___ 10. Me preocupa más el resultado final que el proceso del trabajo que realizo.
___ 11. Siento que no consigo hacer las cosas lo suficientemente rápido, todo parece ir más lento de lo que debería.
___ 12. Pierdo el control cuando las cosas no van como a mí me gustaría que fueran.
___ 13. Sin darme cuenta, hago preguntas que ya han sido respondidas.
___ 14. Invierto mucho tiempo en planear y pensar futuras acciones e ignoro muchas cosas presentes, aquí y ahora.
___ 15. Continúo trabajando cuando mis compañeros ya han terminado / se han ido.
___ 16. Me exaspera que los demás no hagan las cosas como deberían hacerse.
___ 17. Me molesta no estar en completo control de la situación.
___ 18. Me presiono a mí mismo autoimponiéndome plazos para hacer las cosas.
___ 19. Me cuesta mucho relajarme cuando no estoy trabajando.
___ 20. Paso más tiempo trabajando que con mis aficiones personales, actividades
sociales o de ocio.
___ 21. Me lanzo a cualquier proyecto con la intención de adelantar el trabajo incluso
antes de que finalice alguna fase.
___ 22. Siento una gran frustración cuando cometo errores, incluso cuando éstos resultan insignificantes.
___ 23. Invierto más tiempo y energía en mi trabajo que en mis relaciones personales.
___ 24. Ignoro, olvido o minimizo la importancia de celebraciones tales como cumpleaños, reuniones familiares, aniversarios o festividades.
___ 25. Tomo decisiones importantes antes de haber recapacitado y de tener todos los datos pertinentes.

Resultados:
25-56. Usted no es adicto al trabajo.
57-66. Usted podría estar en riesgo de adicción al trabajo. Recapacite, ponga en práctica las recomendaciones de la nota.
67-100. Usted presenta un alto nivel de adicción al trabajo. Si no puede solo, consulte con un profesional. Es importante que haga cambios cuanto antes.

(Fuente: Bryan E. Robinson, Chained to the Desk: A Guidebook for Workaholics, Their Partners and Children, and the Clinicians Who Treat (New York University Press, 1998), pp.52-54.)

Qué hacer

* Cambie sólo una cosa. Hoy.

Aunque es difícil modificar los hábitos de toda una vida, especialmente si han dado un resultado provechoso económica o socialmente, anímese. Vaya de a poco. Por ejemplo, organice un almuerzo con un amigo o por un día retírese de la oficina a la hora que le corresponde.

* Refuerce sus relaciones.

Preste más atención a las necesidades de quienes lo rodean y procure hacer actividades con ellos.

* Tómese tiempo.

Los adictos al trabajo tienen la sensación de que invertir tiempo en otra cosa que no sea laboral no tiene sentido, es una pérdida y no una ganancia. Sin embargo, suelen fantasear con la posibilidad de hacer algo distinto. Descubra qué es lo que le gustaría. Disponer de tiempo para leer, mirar una película, caminar, salir de compras… Dese el permiso.

* Cuídese.

Vaya al médico y hágase un chequeo completo. Nunca se está demasiado ocupado para cuidarse.

* Delegue.

Admítalo: no puede hacer todo. Disponga algunas tareas para otros y permanezca atento a las sugerencias que le ofrezcan.

* Busque ayuda.

Si no puede solo, visite a un profesional. El tratamiento de esta adicción le permitirá reordenar su rutina y aprenderá, progresivamente, a respetar los tiempos laborales y de ocio. La calidad de sus relaciones mejorará y este bienestar afectará positivamente a su trabajo.

Los workaholics suelen ser hombres…

*de 40 a 50 años
*controladores
*de humor irritable
*que viven en centros urbanos y
*tienen actividades comerciales o profesionales de alta exigencia (médicos, abogados, periodistas, contadores).

Asesoró: Gustavo Bustamante, doctor en Psicología, director de la Fundación Fobia Club. Charlas informativas, abiertas y gratuitas, ver info en www.fobiaclub.com

Fuente: http://www.drcormillot.com/

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