¿No comes carnes rojas? Conocé la alternativa vegetal que tiene las mismas proteínas

carnes rojas

Las carnes rojas nos aportan nutrientes interesantes como proteínas de buena calidad o hierro, pero también son fuente importante de grasas que se deben controlar.

El exceso en el consumo de carnes rojas se asocia a un aumento de colesterol y a problemas cardiovasculares. Un dato: las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en algunos países europeos. Por ello, las recomendaciones de los expertos en nutrición y las autoridades líderes en Salud Pública pautan que debería consumirse carne roja de manera ocasional.

En caso de un consumo excesivo de carne roja, ésta se puede reducir por otros alimentos ricos en proteínas vegetales y sin colesterol. Un buen ejemplo de ello serían las legumbres combinadas con cereales que nos aportan proteínas de calidad similar a la de los productos animales. Otras alternativas de origen animal que aportan proteínas de buena calidad son el pescado, las carnes blancas (pollo, pavo y conejo), la leche semidesnatada y los derivados lácteos bajos en grasas.

En cuanto al hierro, las carnes rojas, especialmente las vísceras, son la principal fuente. En el caso de alimentos de origen vegetal, las legumbres contienen también mucho hierro, aunque de más baja biodisponibilidad que el contenido en las carnes. Un buen truco es tomarlos en una misma ingesta con alguna fruta rica en vitamina C: naranja, mandarina,  kiwi… de esta manera la absorción del hierro se incrementa.

Así bien, no es imprescindible consumir carne roja para un buen estado nutricional, siempre y cuando, los nutrientes que contiene la carne roja se obtengan de otros alimentos. Es importante destacar que consumir carne roja con moderación, según las recomendaciones de los expertos en nutrición, no supone ningún riesgo para nuestra salud.

La dieta flexitariana: ¿Cuáles son los motivos y qué beneficios aporta esta dieta?

La alimentación flexitariana se basa en el consumo de alimentos de origen vegetal, por lo tanto, sabiendo que no cumplimos con las recomendaciones de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales como el pan, pasta o arroz, esta opción de alimentación puede ser una buena forma de dar un empujón al consumo de estos alimentos. La idea es que los alimentos vegetales sean los protagonistas de los platos y los alimentos de origen animal acompañen estos platos sin ser los protagonistas, especialmente a lo que las carnes se refiere.

A nivel nutricional, ser flexitariano comparte los beneficios de los vegetarianos en cuanto al consumo básico de frutas, verduras, vegetales crudos, cereales integrales, legumbres, frutos secos… complementando su alimentación con algunos nutrientes como el hierro o los ácidos grasos omega 3, presentes en carnes y pescados.

Una alimentación más vegetal puede ser más sana y sabrosa y sin duda es más sostenible. Por lo general, producir carne tiene un coste medioambiental mucho más alto que el de cultivar legumbres, patatas o frutas. De hecho, además de las razones de salud o éticas, la responsabilidad con el medioambiente es uno de los motivos que mueven a las personas a seleccionar este tipo de patrones de alimentación.

Otro punto a tener en cuenta es que la opción flexitariana no es una alimentación restrictiva y, por tanto, no hay prohibiciones, no se elimina totalmente ningún alimento de la dieta.

Los hábitos alimentarios

Sabemos que los hábitos alimentarios no se cambian de un día para otro pero a la vista de estos resultados adquiere importancia la necesidad de seguir trabajando para proporcionar a la población herramientas válidas que le ayuden de forma fácil y muy práctica a hacer una buena elección de los alimentos y raciones adecuados para toda la familia: enseñemos cómo hacerlo de forma fácil, divulguemos los beneficios que aporta y fomentemos los buenos hábitos.

Es importante crear unos buenos hábitos en casa con los más pequeños, y la mejor manera de empezar es dar ejemplo. Sabemos que en las casas donde se consumen frutas y verduras y donde los niños participan de manera más activa en la compra y preparación de los alimentos es más fácil que en un futuro estos niños adquieran hábitos de vida saludables, como consumir fruta o verdura.

 

2 comentarios
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Entrada Anterior
caminar prevención diabetes salud

Conocé que beneficios te trae caminar a paso rápido

Próxima Entrada
gordo negación

Obesidad: la trampa de la negación

Entradas Relacionadas