Sucede un ACV cada cuatro minutos

Si bien es la segunda causa de muerte a nivel mundial puede ser prevenido. Cuáles son los factores de riesgo. Los signos de alarma que posibilitan la consulta médica a tiempo. Si no es tratado rápidamente, un ataque cerebral puede generar secuelas serias.

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El accidente cerebrovascular (ACV), también llamado stroke, es el primer motivo de discapacidad y la segunda causa de muerte en los países industrializados, sólo precedido por las enfermedades cardíacas y coronarias. En Argentina se produce un ACV cada cuatro minutos, y mueren unas 23 mil personas por año como consecuencia de esta afección, según cifras brindadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con el objetivo de ayudar a divulgar información valiosa para prevenir esta patología, el próximo sábado, 29 de octubre, se celebra el Día Mundial del ACV.

Se sabe que una de cada cuatro personas que llegan a la guardia con un infarto cerebral habían presentado, en los días anteriores, algunos signos de alerta. Dado que, por lo general, las señales previas de aviso duran sólo unos minutos y luego desaparecen es importante observarse y consultar al médico con celeridad ante algún signo característico.

 

Signos de alerta: la «regla de las 5 C»

1. Cuerpo. Sentir la mitad del cuerpo débil, dormido o paralizado (cara, brazo o pierna).
2. Confusión. Súbita aparición de problemas para hablar o entender.
3. Ceguera. Pérdida repentina de la visión en un ojo, o ver doble.
4. Caminata. Súbita alteración para caminar o falta de equilibrio.
5. Cabeza. Dolor de cabeza severo, repentino e inesperado.

 

«Justamente por desaparecer rápidamente, estos síntomas, denominados ataques cerebrales transitorios, suelen ser desestimados e ignorados por quien los padece, pero en el 30 por ciento de los casos derivan en un ACV severo», consigna el doctor Pablo Angelani, neurorradiólogo intervencionista y jefe del servicio de Neurología Intervencionista del Sanatorio Colegiales.

Los pacientes que han tenido algún episodio de ACV, pero también los que tienen antecedentes familiares o presentan algún síntoma, son los que más controlados deben estar. «Esto se realiza mediante una evaluación del estado general del paciente y consideración de su cuadro en consultorio, más la indicación de ciertos estudios como resonancia magnética, tomografía computada y ecodoppler», agrega el especialista, también miembro de la Organización Mundial de Stroke (WSO por sus siglas en inglés).

Qué es el ACV

El accidente cerebrovascular o ataque cerebral ocurre cuando la circulación sanguínea en el cerebro sufre alguna falla. La disminución del flujo sanguíneo y la consiguiente falta de oxigeno cerebral pueden generar la muerte de las células del cerebro.

Existen dos tipos de accidentes cerebrovasculares: los causados por un bloqueo del flujo sanguíneo (llamados isquémicos) y los causados por sangrado (denominados hemorrágicos, se generan cuando la vena se rompe).

 

Los disparadores

Hay factores que se consideran disparadores del ACV pues inducen a la repentina interrupción de la presión de la sangre:

* Estrés.
* Hipertensión.
* Diabetes.
* Colesterol elevado.
* Sobrepeso y exceder los límites del perímetro de cintura.
* Tabaquismo.
* Sedentarismo.
* Antecedentes familiares.

 

Un ACV constituye una emergencia médica. De hecho, el tiempo en el cual es posible realizar una intervención efectiva es muy corto. Pasado ese lapso, tal como expone la doctora Victoria Marquevich, jefa de residentes de Terapia Intensiva del Hospital Universitario Austral, «se generarán secuelas neurológicas cuya intensidad dependerá de la magnitud del territorio de isquemia o infarto del cerebro. Las consecuencias también varían según cuál sea el área del cerebro afectada. Así, puede generarse una hemiplejia, imposibilidad para caminar, para bañarse o para valerse por si mismos. Otras consecuencias habituales son la dificultad para hablar y la incapacidad para expresarse».

Durante muchos años uno de los principales problemas respecto del manejo de las personas que sufrían un ACV fue la falta de tratamientos efectivos. Hoy, al contar con equipos multidisciplinarios de médicos y paramédicos expertos en enfermedades cerebrovasculares es posible realizar un diagnóstico certero y oportuno en el menor tiempo posible.

Esto permite también encarar el tratamiento posterior con la mayor celeridad y precisión posible. Mientras que en el primer momento el objetivo es disminuir el impacto del ACV y por ende la discapacidad futura, luego los esfuerzos deben estar puestos en la compensación del paciente y la rehabilitación de los aspectos que sea necesario trabajar.

«Cuando aparecen los primeros síntomas es importante no demorar la consulta médica, y dirigirse a una Unidad de Stroke o ACV especializada, que permita un diagnóstico precoz y la atención rápida por un equipo especialmente entrenado, un tratamiento de rescate vascular de acuerdo a la patología, que debe y puede realizarse a la brevedad y en forma mínimamente invasiva», completa el doctor Pedro Lylyk, presidente de la Asociación Argentina de Ataque Cerebral.

En este sentido, el especialista recomendó tener presente la «regla de las 5C», una herramienta mnemotécnica para identificar las señales de alerta del ACV.

Decálogo de la prevención de los ataques cerebrales

1. Conozca su presión arterial. Si es elevada consulte a su médico para mantenerla bajo control.

2. Si fuma deje de hacerlo.

3. Si toma alcohol hágalo con moderación.

4. Conozca su nivel de colesterol. Si es alto trabaje con su médico para reducirlo.

5. Si es diabético siga cuidadosamente las recomendaciones de su médico para controlar el problema.

6. Incluya el ejercicio en su vida diaria.

7. Consuma una dieta baja en sal y grasas.

8. Investigue si tiene una arritmia del corazón llamada fibrilación auricular. Si la tiene consulte a su médico para recibir tratamiento. Pídale que le enseñe a tomarse el pulso.

9. Pregunte a su médico si usted tiene trastornos circulatorios que incrementen su riesgo de sufrir un ataque cerebral. Si es así se debe diseñar un plan para controlarlos.

10. Si tiene algún síntoma que sugiera un ataque cerebral busque atención médica inmediata.

Conceptos y cifras para destacar

* Se estima que el cinco por ciento de la población tiene algún aneurisma en una arteria del cerebro, pero sólo un pequeño número causará síntomas.
* Algunas personas tienen un riesgo mayor de tener un aneurisma. Entre éstas se cuentan los familiares de personas que han padecido la enfermedad.
* Las modernas técnicas de imágenes cerebrales permiten detectar los aneurismas -inclusive los más pequeños- antes de que éstos se rompan, dando lugar a la posibilidad de curarlos cuando todavía no han generado ningún síntoma, eliminando así el riesgo de hemorragia, discapacidad o muerte.
* Una de cada seis personas sufre un accidente cerebrovascular en algún momento de su vida.
* Cada seis segundos muere una persona como consecuencia de un ataque cerebral.

Para mayor información:
– Asociación Argentina de Ataque Cerebral

Fuente:Dr.Cormillot

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